Las fichas o descripciones de productos de cualquier tienda online, son uno de los dolores de cabeza más grandes de cualquier emprendedora. Nos aburre describir productos y sin darnos cuenta es un aspecto bastante descuidado de la mayoría de tiendas online. 

¿Por qué no le ponemos esmero? Solemos dar más importancia a las imágenes y creemos que es más que suficiente invertir en fotos que en palabras. Y no digo que no debas mimar el tema visual de tu web, pero… ¡ay, vecina! no sólo de Instagram viven los clientes, necesitarán que les expliques con palabras por qué deberían comprar tu producto en lugar del de la competencia.

Así que hoy, voy a explicarte qué debes incluir y qué no en las fichas de descripción de productos de tu tienda online.

Lo primero y más importante es saber a quién le estás hablando. Conocer a tu público, te dará pistas muy importantes sobre cómo quiere esa persona que le hables. Porque no hablarías del mismo modo a una adolescente que a un señor de 60 años, conocer quien va a utilizar tus productos va a aportarte luz a la hora de elaborar las descripciones de tus productos.

Una vez lo tengas clarinete, es hora de pasar a la acción. Para ello, en primer lugar, deberás responder a las preguntas clave que se está haciendo tu cliente cuando está a punto de comprar un producto en tu tienda online.

Escribe todo aquello que tiene tu producto y qué lo hace especial

  1. ¿Qué es?. Responde a esta pregunta, aunque con la foto quede bastante claro, debes describir qué es aquello que estás vendiendo. ¿Es una cámara fotográfica? ¿Es un pantalón? Cuéntalo.
  2. ¿Para qué? Explica para qué sirve tu producto.  ¿Va a conseguir que tus clientes hagan fotos de escándalo? ¿Es un pantalón ignífugo para bomberos o es un pantalón para asistir a un cóctel? Hay millones de pantalones en el mundo, explica para qué ocasión son los de tu tienda online.
  3. ¿Cuándo puedes usarlo?. Puede ser un pantalón de lino ideal para el veranito o para atravesar el muro de los 7 reinos de la mano de Jon Nieve. Explica de forma clara donde podrá usar tu producto tu cliente. Esta parte es muy importante, debe imaginarse en una situación concreta con aquello que le quieres vender.

4. Beneficios. ¿Qué va a obtener tu cliente si te compra el producto? ¿Va a estar más fresquito? ¿Va a ser más feliz? ¿Va a hacer fotos alucinantes? Cuéntaselo todo.

Por el contrario, aquí tienes unos cuantos tips sobre aquello que debes evitar en tu tienda online:

  • Obviar información:  Dar por sentado que tu cliente ya sabe por qué debe adquirir tus productos es un error muy frecuente. Imagina que es la primera vez que aterriza en tu web.
  • El tostón: Tanto nos da quedarnos cortas como escribir El Quijote en nuestra tienda online. No aburras a tu audiencia con textos que parecen demasiado largos. Cuando vemos un texto demasiado largo, visualmente nos agota y ¿sabes qué pasa? que nos piramos rápido como un rayo.
  • Poca claridad para comprar. ¿No te ha pasado ir a comprar un producto en una tienda online y tener que buscar el carrito para adquirirlo? Facilita la vida de tu cliente y no le compliques la existencia ocultando la manera de comprar tu producto. Tu llamada a la acción debe ser muy clara.
  • Estrés en la web. Y otro error muy frecuente es pecar de lo contrario. Demasiadas llamadas a la acción y cartelitos agotan hasta al cliente más paciente. Tu web no es Times Square, menos es más. Elimina todo aquello demasiado estridente.
  • Jamás copies a la competencia. Utilízala para aprender y para comunicarte de otra forma.

  • No mientas nunca. Si mientes sobre tus productos, perderás credibilidad. Podrá funcionarte una vez, pero si les das a tus usuarios gato por liebre acabarán por darse cuenta. Por el contrario fidelízalos siendo honesta contigo misma y con ellos.
  • Un toque de humor. Estamos hartos de esos textos casposos tipo “La Tienda en Casa” dónde te cuentan maravillas de sus productos pero te hablan en un tono que no va contigo. Usa el humor para lograr que tu cliente sonría. La sonrisa, genera confianza.
  • Testimonios. Tus clientes pueden convertirse en tu mejor aval. No olvides incluir algún testimonio de clientes satisfechos.
  • Perderse por el camino. ¿Has probado tu tienda online? Haz la prueba, cómprate a ti misma. A veces aparecen mensajes en inglés y el proceso de compra se convierte en una lucha de poder con Google Translator. Evita situaciones de este tipo traduciendo con esmero cada página durante el proceso de compra.
  • El SEO… ¡Ese gran desconocido! Si te pierdes con este tema, te recomiendo que visites la web de Flor Terbeck: ¿Por qué Google no me quiere? y hagas las paces con “El buscador”

Si distribuyes productos de un proveedor, procura no hacer “Copy-Paste” de las descripciones de sus productos. Habrá un millón de tiendas online con las mismas fichas que tú, que suenan a Robot. ¿Eres un robot? ¡Claro qué no!

¡Listo! Espero que este post te haya resultado útil y que ahora veas las fichas de producto como una oportunidad para conquistar a tus clientes. Y si te ha gustado el post… No olvides comentar, compartir y contárselo a las vecinas.

 

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